Una calefacción económica para edificaciones anexas

La calefacción en las edificaciones anexas suele ser un reto considerable. Dichas estructuras son generalmente altas, espaciosas y están escasamente aisladas. Usar los sistemas de calefacción tradicionales consistentes en un cuarto caldera y un sistema con radiadores de agua es muy caro. Además, los costes de funcionamiento de las antedichas soluciones son sumamente altos.

A la hora de elegir una solución, se debe recordar que el aire caliente se desplaza siempre hacia arriba. Por consiguiente, la temperatura cambiará dependiendo de la altura, con una relación aproximadamente de 2,5 °C/m. Para alcanzar los 10 °C en un edificio de 6 m de altura, se deberá calentar hasta 25 °C. En edificios con un aislamiento insuficiente, esto causa considerables pérdidas de calor.

Asimismo, con la calefacción convencional los aparatos funcionan sin interrupciones. La temperatura interna no puede bajar por debajo de 0 °C (realmente 5 °C), porque sino el agua se congela y la instalación quedaría destruida. Por consiguiente, el sistema se ha de controlar y poner en marcha durante todo el tiempo lo cual implica aumentos adicionales en los costes. Los edificios como granjas demandan solamente una calefacción temporal, durante unas horas diarias. La temperatura externa puede ser inferior a 0 °C durante esos periodos.

En dichas situaciones, un sistema de calefacción de aire soplado es la mejor solución en absoluto. La nueva generación de aparatos puede calentar cualquier edifico con mínimos costes energéticos. Los calentadores de aire no calientan el edificio sino el aire interno. Gracias a la baja inercia térmica del aire y a la gran eficiencia de los ventiladores usados en estos aparatos (al máximo 10.000 m3/hora), se puede alcanzar cualquier temperatura en una docena de minutos.



Master CT 50 P
Cuando no se necesita calentar, se pueden guardar con temperaturas negativas rigurosas de hasta varias docenas de grados bajo cero sin daños para el aparato. La circulación del aire causada por el ventilador impide al aire caliente concentrarse bajo el techo. Se pueden montar incluso en edificaciones antiguas porque no requieren tubos, radiadores ni otras instalaciones. Además tienen un efecto muy positivo en el secado de las paredes. Lo cual reduce el moho y, por consiguiente, resulta benéfico para personas, animales y para el mismo edificio.

Si consideramos los costes de la calefacción para las edificaciones anexas, el combustible usado para este fin ha de ser lo más barato posible. Los precios de los combustibles comunes (gas licuado, aceite y carbón) están aumentando en continuación, por lo que la madera parece ser la mejor elección. Master Climate Solutions ha introducido el calentador CT50 de aire de madera para satisfacer las exigencias de sus clientes. Este aparato se ha diseñado especialmente para calentar edificaciones anexas cumpliendo todas las normas de seguridad. Encontrarás más información sobre este producto aquí.