Métodos para evitar la formación de humedad. ¿Cómo evitar la aparición de hongos y moho en un piso?


Según los expertos, el nivel medio de humedad en un piso ha de situarse entre el 45 % y el 55 %. Valores diferentes a los antedichos niveles pueden causar molestias. Un nivel de humedad excesivamente bajo seca demasiado el aire. Un aumento importante del nivel, por otra parte, durante un periodo de tiempo largo, daña las paredes a causa de la proliferación de moho y hongos y, además, puede provocar graves problemas de salud.

¿Cómo se puede controlar entonces un nivel de humedad adecuado en un piso? Primero se ha de buscar la fuente que causa la humedad y decidir cómo eliminar el exceso de humedad. La humedad máxima suele encontrarse en edificios sin un aislamiento térmico adecuado o en construcciones nuevas cuyas paredes contienen aún una gran cantidad de agua después de las obras recientes de acabado. Una ventilación insuficiente (o la ausencia de ventilación) suele ser la causa de una humedad excesiva. Las ventanas y las puertas de plástico cerradas herméticamente dejan entrar muy poco aire fresco en un piso y un sistema ineficiente de ventilación no puede asegurar una aireación adecuada.

Sin embargo, es necesario recordar que también las tareas domésticas contribuyen a aumentar el nivel de humedad. Las tareas diarias (lavar, cocinar y planchar) pueden aumentar la humedad del aire alrededor del 80 - 90 %. Se destaca también el estado del baño después de una ducha o un baño. Cuartos de baños pequeños, muchas veces sin ventana, habitaciones para secado donde se seca mucha ropa mojada o retretes con una calefacción insuficiente son habitaciones especialmente sujetas al desarrollo de hongos y moho, acompañados generalmente de malos olores.

A menudo nos sorprende la presencia de moho negro en un rincón del baño en lugar de una junta blanca. Igualmente, durante una limpieza profunda, al retirar un armario de la pared descubrimos moho negro y verde sobre ésta. Los niveles altos de humedad favorecen la formación de hongos y moho, como también lo hacen, la oscuridad, las áreas escasamente ventiladas y el polvo.

Representa el problema más complicado para quienes no pueden impedir la continua aparición de moho. Desafortunadamente, necesitarán recurrir a agentes químicos o iniciar una remodelación mayor del piso. Los hongos son muy difíciles de eliminar si han crecido en profundidad dentro de la pared.

Si la humedad excesiva es un problema causado por un aislamiento insuficiente del edificio, es útil tomar medidas de protección contra el desarrollo de hongos en el piso, centrándose sobre todo en un sistema de ventilación eficiente y en una aireación frecuente de las habitaciones. En este caso pueden utilizarse también los deshumificadores.


Los deshumidificadores domésticos son muy eficientes en habitaciones pequeñas, tales como cuartos de baño, cocheras y habitaciones de secado. La apariencia atractiva de estos aparatos no altera las características estéticas de la casa, por lo que se pueden usar con buenos resultados incluso en los lugares más elegantes de la casa. Suelen ser pequeños, ligeros y fáciles de transportar y su funcionamiento silencioso no molesta a los habitantes de la casa. Algunos deshumidificadores domésticos, por ejemplo el modelo Master DH 720, están equipados también con una lámpara ultravioleta que elimina bacterias y gérmenes. La mayoría de ellos incluye un filtro de carbón activado que absorbe los malos olores.

Es mucho más fácil impedir el desarrollo de hongos y moho manteniendo un nivel de humedad adecuado. Asimismo se ha de recordar la importancia de una ventilación adecuada, la apertura frecuente de ventanas (cuando el aire externo no es muy húmedo) y de los deshumidificadores, que pueden ser útiles usados regularmente.

La página de los deshumidificadores contiene información adicional sobre los deshumidificadores domésticos.