¿Dónde usar un deshumidificador y por qué?

Una humedad excesiva del aire puede causar efectos indeseables: malestar, enfermedades, pérdidas materiales y el aumento del riesgo de accidentes laborales. Los antedichos efectos se pueden contrarrestar al reducir la cantidad de agua contenida en el aire.

La deshumidificación del aire presenta varias aplicaciones y las más importantes son:

mejorar el confort del clima,
en procesos tecnológicos de varios sectores industriales,
protección contra la corrosión,
protección contra la condensación de vapor,
protección contra la formación de hielo,
protección contra la proliferación de hongos y bacterias,
mejorar los trabajos de reparación y construcción,
impedir la aglomeración de productos.


Confort del clima

La deshumidificación del aire se usa en sistemas de calefacción, refrigeración y humidificación y también para mantener los parámetros adecuados del aire en espacios cerrados, donde la gente vive o se desarrollan procesos tecnológicos. Las condiciones del ambiente, donde los parámetros del aire permiten a las personas sentirse bien, se denominan confort térmico. Uno de los modos de conseguir el confort térmico, como uno de los factores del confort del clima total, es mantener una temperatura del aire adecuada y un nivel de humedad correcto. Se aconseja la deshumidificación del aire cuando la humedad en un ambiente con aire acondicionado supera el nivel de confort térmico.

Procesos tecnológicos

Los procesos tecnológicos en numerosos sectores industriales requieren un nivel de humedad determinado, que suele ser muy inferior a la humedad del ambiente. La deshumidificación del aire se usa principalmente para eliminar el agua contenida en los productos manufacturados. Algunos productos pueden fabricarse únicamente en una atmósfera con un nivel bajo de humedad porque el agua puede causar reacciones químicas indeseadas.

Eliminar la humedad del aire detiene también el proceso de desarrollo de bacterias, virus y moho. Por lo que la deshumidificación es aplicable en algunos procesos manufactureros. La deshumidificación del aire se usa principalmente en los sectores farmacéutico, procesamiento de alimentos, construcción, electrónico y transformación de la madera y también en otros sectores numerosos.

Protección contra la corrosión

La humedad del aire influye enormemente en el fenómeno de corrosión. La exposición del acero al aire con una humedad relativa del 60 % aproximadamente provoca la aparición de manchas de corrosión. El aire con un nivel de humedad comprendido entre el 60 y el 100 % acelerará en gran medida la corrosión. Mantener los valores de la humedad del aire en el 45 - 50 % protege los metales ferrosos contra la corrosión. El gráfico de Vernon muestra la relación entre la humedad relativa y la corrosión.

Protección contra la condensación de vapor

El agua se condensa donde la superficie está más fría que el punto de rocío del aire en el ambiente.

La condensación del vapor es un problema difundido en estaciones de bombeo de agua y en plantas de tratamiento del agua. La temperatura de dispositivos, depósitos, tubos y otros equipos se aproxima a la temperatura del agua subterránea, o sea entre 5 ºC y 12 ºC.

Cuando la temperatura ambiente y la humedad aumentan, el agua se puede condensar sobre los antedichos elementos. Se condensa también en las paredes de pistas de patinaje, enfriadas con hielo.

La condensación del agua puede causar daños y otros peligros. El aire seco ayuda a disminuir el punto de rocío. Lo cual impide la condensación del agua en lugares no deseados.

Protección contra la formación de hielo

El aire húmedo favorece la formación de hielo en congeladores, refrigeradores y zonas de carga. La deshumidificación del aire protege los antedichos lugares contra la formación de hielo y acelera el proceso de eliminación del calor del producto (congelación). Lo cual disminuye los costes y mejora la seguridad.

Protección contra la proliferación
de hongos y bacterias

Un nivel elevado de la humedad del aire acelera la proliferación del moho, contenido en varios materiales donde puede permanecer a largo plazo sin causar daños ni pérdidas. Aunque un nivel de humedad alto del 70 % aumenta enormemente su proliferación y desencadena problemas para los materiales y la salud. Los problemas predominantes son daños a paredes, proliferación del moho y cereales, piensos y productos alimentarios podridos en almacenes.

La humedad del aire acelera también la proliferación de bacterias que pueden provocar varias enfermedades y contaminaciones. El moho y las bacterias son la causa también de olores desagradables. La deshumidificación del aire ayuda a eliminar el moho y las bacterias.

La construcción

El agua se usa enormemente en el sector de la construcción, principalmente como sustrato para mortero, hormigón, adhesivos y pinturas. Por esta razón el agua en exceso se ha de eliminar en edificios nuevos y remodelados. Lo cual asegura un aislamiento adecuado, resistencia y duración de la pintura. Además, es una protección contra la proliferación de hongos y bacterias. Se usan varios métodos para eliminar el agua en el interior de edificios aunque uno de los mejores es la deshumidificación mediante la cual las paredes "ceden" el agua en exceso.

Aglomeración

Numerosos productos a granel (especialmente los polvos) presentan propiedades higroscópicas. Con la humedad dichos productos presentan bultos y se aglomeran, lo cual influye directamente en la calidad y en los costes de fabricación. Almacenar productos húmedos causa también numerosas complicaciones. Disminuir la humedad del aire protege contra los antedichos problemas.

Otros

La deshumidificación del aire es útil en otros casos. Uno de ellos es usar deshumidificadores por condensación en lugares donde se seca ropa. Los deshumidificadores portátiles por condensación se usan también en edificios donde se han producido inundaciones para permitir un secado rápido de las paredes independientemente de las condiciones meteorológicas.

La deshumidificación del aire es también primordial en edificios con aire acondicionado y una humedad elevada: piscinas, duchas, laboratorios, etc. Ayuda a contener los costes de funcionamiento sobre todo por la recuperación del calor y de parte del agua.

Un elevado contenido de agua puede modificar también las propiedades físicas y químicas de los materiales. El papel almacenado en lugares húmedos pierde su rigidez y se deforma. Algunos materiales para atar y plásticos pierden sus propiedades expuestos a la humedad.

Los productos muy sensibles a la humedad, como por ejemplo los medicamentos, se pueden almacenar solamente en ambientes con una humedad baja.